Federico Ibáñez Soler: Castalia o la edición delicada

Con motivo del fallecimiento de Federico Ibáñez Soler, el pasado 9 de octubre recibió un homenaje en el Círculo de Bellas Artes de Madrid coordinado por Fernando R. Lafuente en el que estuvieron presentes su esposa Esperanza Morais, los editores Ana Mª Cabanellas y Emiliano Martinez, el Académico Pedro Álvarez de Miranda y el exVicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra.

En un mundo donde las editoriales optan por ediciones sencillas, a veces puestas en las librerías con apresuramiento buscando la venta fácil, es de aplaudir que existan libros como los de por Editorial Castalia, cuyas principal característica es llevar a cabo una edición delicada y práctica, atendiendo a las necesidades propias de estudiantes, profesores de literatura, filólogos y lectores ajenos a sensacionalismos impropios o interesados comercialismos.

Federico Ibáñez Soler, fallecido el pasado 2 de octubre en Xábia, estuvo muchos años al frente de Castalia, empresa fundada por su abuelo materno y dirigida por su madre, Amparo Soler, considerada una editorial ejemplar en el ámbito de la enseñanza por su constante puesta al día de las ediciones cumbre de la literatura clásica. El escogido catálogo de Clásicos Castalia, colección fundada por el académico Antonio Rodríguez-Moñino, cuenta con cientos de los títulos más significativos en castellano y otros de interés para los amantes de la escritura más reciente y obras traducidas por autores de renombre. Gran parte de estos clásicos cuentan con ediciones de hispanistas y estudiosos de importantes obras del patrimonio cultural español. Castalia Didáctica es otra colección que despierta interés, sobre todo en el universo de la enseñanza. Sus obras son requeridas y recomendadas en todos los grados de la escolaridad y carreras universitarias. En ellas, aglutinando títulos imprescindibles para conocer los valores de la literatura clásica se ofrecen, además del cuidado texto, una serie de elementos de ayuda para el estudio, cuadros cronológicos, introducciones, notas, llamadas de atención en cada uno de los capítulos, documentos de época o de trabajos paralelos y extensas orientaciones para el estudio de la obra, que permite al docente, al estudiante y al lector un mejor acercamiento a la publicación concreta y su comparación con otras similares, además del conocimiento de la época en se escribió y la biografía del autor y características de autores cercanos.

Federico Ibáñez Soler fue Presidente de CEDRO en dos mandatos, Presidente de la Asociación de Editores de Madrid y de la Federación de Gremios de Editores de España y Director General del Libro (1990-93) con Jordi Solé Tura como Ministro de Cultura. Nacido en 1946 en Valencia, fue un hábil conferenciante en distintos foros, como los Encuentros sobre la Edición, celebrados en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en el Palacio de la Magdalena santanderino, además de su participación en actos editoriales en España e Iberoamérica donde sus opiniones en torno al libro fueron atendidas, respetadas y compartidas por compañeros de profesión, autores o periodistas. Ello permitió ser muy apreciada su editorial, la cual para él no sólo fue una ocupación sino un motivo de apasionada dedicación.

Manuel Quiroga Clérigo