La Asamblea de Madrid, por la protección y recuperación de Velintonia

El Pleno de la Asamblea de Madrid aprobó el pasado 16 de febrero una proposición no de ley en la que instaba al Gobierno regional a estudiar la posibilidad de proteger la casa del Premio Nobel de literatura Vicente Aleixandre con alguna de las figuras previstas en el marco jurídico vigente.

La iniciativa, presentada por el PSOE-M y que por su naturaleza no tiene carácter vinculante, ha salido adelante con los votos a favor de todos los grupos parlamentarios. La proposición ha sido modificada con una enmienda del PP que señalaba que no es posible declarar este edificio bien de interés cultural (BIC) “por la falta de valores arquitectónicos del inmueble y por la ausencia de bienes muebles como documentos, libros que pudieran dar sentido a la declaración”.

Con todo, proponen estudiar las posibilidades de la normativa vigente para otorgar algún marco de protección a esta casa, conocida como Velintonia, ubicada en Madrid capital, en la calle Vicente Aleixandre número 3.

Vicente Aleixandre junto a José Luis Cano

La proposición también insta al Gobierno regional a crear una mesa de trabajo conjunta para estudiar la adquisición del inmueble por parte de las administraciones públicas.

La Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre lleva más de dos décadas denunciando el deterioro que sufre la vivienda en la que habitó el poeta desde 1927 hasta su muerte en 1984.

Por la casa, actualmente en venta, circularon buena parte de los miembros de corrientes poéticas del siglo XX. Los miembros de la asociación han reclamado a las instituciones que adquieran el histórico inmueble para transformarlo en la Casa de la Poesía y sede de la futura Fundación Vicente Aleixandre. El año pasado se pusieron en contacto con el Gobierno regional para tratar sobre el estado de esta vivienda y recibieron un escrito de la entonces directora de la oficina de Cultura y Turismo, Anunciada Fernández de Córdoba, comunicándoles que, desde el punto de vista de su interés patrimonial, goza de un “nivel de protección ambiental III”, por lo que su integridad queda garantizada. EFE