Los traductores aportan a las editoriales un 35 % de su facturación anual

Esa cifra es uno de los datos más significativos que ofrece el Informe elaborado por iniciativa de ACE Traductores presentado en la sede del Ministerio. 

En la sede central del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, se hizo público el pasado viernes, 30 de junio, el Informe sobre el valor económico de la traducción editorial, elaborado por la consultora Analistas Financieros Internacionales (AFI) por encargo de ACE Traductores, con el patrocinio del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO). El director general de Industrias Culturales y del Libro, Oscar Sáenz de Santa María ha presidido el acto en el que han intervenido Jorge Corrales, director general de CEDRO, María Romero, representante de Analistas Financieros Internacionales, y Carlos Fortea, presidente de ACE Traductores.

La finalidad del informe es ofrecer una estimación fiable sobre el peso que la venta de títulos traducidos tiene en la facturación total del sector editorial, uno de los más potentes de la industria cultural española, y recoge conclusiones relevantes sobre la opacidad con la que actúa, la desinformación del colectivo de los traductores y sus consecuencias sobre el correcto cálculo y abono de los derechos de autor. Sabíamos que el número de títulos que lanzábamos al mercado cada año oscilaba entre el 16 y el 27 %, pero no cuánto representaban esos porcentajes en términos de facturación o, en otras palabras, cuál es el auténtico valor económico de la traducción editorial. El Informe elaborado por AFI señala que hay diez empresas o grupos de empresas que controlan cerca del 75 % del mercado editorial, concentran la mayor parte de nuestro trabajo y ofrecen contratos en los que nuestra capacidad de negociación se reduce a cero, dada la desproporción entre su capacidad de oferta y la nuestra. Deja también a la vista la opacidad que existe en el mercado en cuanto a liquidaciones de derechos.

Según los resultados del estudio que hemos presentado hoy, los traductores aportamos a las editoriales un 35 % de su facturación anual: en torno a 294 millones de euros. Sin embargo, debido a la bajada de las tarifas, nosotros acumulamos una enorme pérdida de poder adquisitivo.

“¿De verdad no importa cómo se traduzcan los libros que componen tan alto porcentaje de nuestra cultura, como para que los profesionales reciban este trato?”, se pregunta Carlos Fortea.

En palabras del Director General de Industrias Culturales y del Libro hay que garantizar un sector del libro dinámico y moderno que permita además  desarrollar un buen programa del fomento de la lectura. También fundamental es el reconocimiento del papel del traductor a través de las instituciones y de la propia sociedad. Recuerda a Ortega y Gasset, que hablaba de “la selva de los libros” e insiste en que el traductor es la guía para desenvolvernos en ella. Desde AFI destacan la dificultad, al elaborar el informe, de obtener datos para llevar a cabo el estudio, síntoma de la opacidad y la dispersión de la información que existe al respecto. Jorge Corrales, director de CEDRO, destaca la importancia del traductor como puente entre culturas e insiste en la defensa de los derechos de autor, dado que el traductor está considerado autor por la LPI española.

Una gran mayoría de los grandes éxitos editoriales son traducciones. Existen colecciones en las que no hay ni un solo título escrito originariamente en español. Hay grupos que presumen de tener en su catálogo más de 30 premios Nobel. Somos conscientes de que la administración pública prefiere no intervenir en un mercado que debe ser capaz de autorregularse, pero también nos preguntamos qué podemos hacer cuando el mercado no se autorregula. Por eso proponemos que se implanten mecanismos técnicos que permitan seguir la pista de un libro “como se sigue la de un huevo desde que lo pone una gallina en Bélgica hasta que lo compra un señor en Cuenca”.

(Podéis descargar el Informe accediendo a este enlace)”>este enlace)